Tras la detención del exsubsecretario de Administración y Finanzas de los Servicios de Salud de Oaxaca, Luis Martín de Jesús Mathus, han salido a la luz señalamientos sobre presuntas irregularidades, entre ellas posibles redes de corrupción y la existencia de trabajadores fantasma dentro de la actual Secretaría de Salud de Oaxaca.
Los señalamientos apuntan al área de Administración y Finanzas, encabezada por Mitzi Dayli García Díaz, así como al titular de los Servicios de Salud de Oaxaca, Efrén Emmanuel Jarquín.
En su momento, el gobernador Salomón Jara Cruz llamó a investigar las carpetas de corrupción relacionadas con el exfuncionario y colocó sobre la mesa un principio que, en teoría, no debería admitir excepciones:
“NO DEBE HABER PROTECCIÓN PARA NADIE”.
Y ante esa postura del Gobierno de Oaxaca, la pregunta resulta inevitable:
¿Por qué no aplicar la misma fuerza del Estado cuando los señalamientos involucran a funcionarios de su propio gabinete?
De acuerdo con una denuncia pública, entre las presuntas irregularidades que deben ser investigadas se encuentran más de 400 supuestos elementos fantasma relacionados con el servicio de la empresa Limpieza & Mantenimiento LIMI del Valle de Oaxaca (RFC: LAM1703085V8).
A ello se suman más de 300 presuntos elementos fantasma vinculados al servicio de seguridad de Multiservicios Especializados Beraldis, S.A. de C.V.
No se trata de emitir sentencias desde una denuncia pública. Se trata de algo mucho más elemental:
INVESTIGAR, AUDITAR, ACLARAR Y, SI SE ACREDITAN RESPONSABILIDADES, ACTUAR CONFORME A LA LEY.
Porque la justicia no puede tener colores, apellidos ni filiaciones políticas. Si el gobernador sostiene que “no debe haber protección para nadie”, entonces esa misma máxima debe aplicarse también en su propia casa.
Y ante la situación que enfrenta el sistema de salud oaxaqueño, el llamado también es para la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo: que se revise lo que ocurre en Oaxaca y se garantice que los recursos destinados a la salud lleguen realmente a quienes los necesitan.
La salud de miles de familias no puede quedar atrapada entre intereses políticos, presuntos negocios y posibles esquemas de corrupción.
Cero impunidad significa cero excepciones. La fuerza del Estado debe servir para investigar a todos, no solamente a los adversarios. #salud #Oaxaca