Redacción AM/PM
El homicidio del elotero Jesús A. C. y de su pareja, Rosalba, ocurrido la noche de este sábado en una populosa colonia de San Martín Mexicápam, ha causado consternación entre los oaxaqueños.
Jesús, conocido como “Chuy, el elotero”, se ganó el reconocimiento de cientos de clientes por sus innovadoras preparaciones, que durante años ofreció en distintos puntos de la capital oaxaqueña.
Una muestra de la popularidad que alcanzó quedó plasmada en una fotografía compartida en Facebook por la usuaria identificada como Psicología Especial, quien recordó al joven emprendedor y lamentó los hechos.
La imagen muestra una larga fila de personas esperando para comprar sus productos, mientras que en la descripción se destaca una de las características que distinguió a Chuy: servir los elotes en hojas de totomoxtle, como una alternativa para reducir el uso de recipientes desechables.
La publicación señala:
“Esta es probablemente una de las filas más largas que alguien haría por comprar un elote aquí en la ciudad de Oaxaca”.
La autora también recuerda que el éxito de Chuy no se limitó a la venta de elotes. Su propuesta incorporó ingredientes poco convencionales, como tuétano, camarones y patitas de pollo, además de utilizar las redes sociales para promocionar su negocio y compartir parte de sus experiencias como emprendedor.
También se le reconoce por participar en acciones de carácter social, como la donación de juguetes durante Navidad y apoyos a personas que atravesaban dificultades económicas. Incluso, de acuerdo con la publicación, en algunas ocasiones invitaba a quienes no tenían dinero para comer a acercarse y recibir un elote.
Su historia, por ello, trascendió el ámbito comercial y generó un vínculo con numerosos clientes y seguidores.
LAS REDES SOCIALES, ENTRE EL HOMENAJE Y LAS PISTAS
Sin embargo, mientras las redes sociales se han convertido en un espacio para recordar la trayectoria de Chuy y expresar indignación por su asesinato, también han comenzado a circular comentarios y señalamientos sobre las posibles causas del doble homicidio.
Estos señalamientos, difundidos en redes sociales, no constituyen por sí mismos una prueba ni permiten establecer responsabilidades. Sin embargo, podrían ser considerados por las autoridades como parte de las líneas de información que deberán ser verificadas dentro de la investigación.
Corresponde ahora a la Fiscalía realizar las investigaciones necesarias, reunir pruebas, establecer el móvil del crimen e identificar y llevar ante la justicia a quien o quienes resulten responsables.
El asesinato de Chuy y de su pareja no puede quedar reducido a especulaciones en redes sociales. La sociedad oaxaqueña merece conocer qué ocurrió, por qué ocurrió y quiénes están detrás de este doble homicidio.
La exigencia es clara: una investigación seria, transparente y con resultados, que permita esclarecer los hechos y garantizar que ningún ciudadano tenga que vivir bajo amenazas o violencia.
LA FISCALÍA
En tanto, La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) dio a conocer que se inició con las investigaciones correspondientes tras este ataque armado, y de acuerdo con los reportes policiales iniciales, las víctimas se desplazaban a bordo de una motocicleta sobre calles de la colonia Ejidal, perteneciente a dicha agencia, cuando fueron agredidas por disparos de arma de fuego.
Al tener conocimiento del caso, la FGEO desplegó de manera inmediata a un equipo multidisciplinario para el procesamiento de la escena del crimen. A través de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), se realizan labores especializadas de inteligencia y de trabajo en campo con el objetivo de trazar líneas de investigación sólidas que conduzcan a la identificación y pronta captura de los responsables.
Como parte de las diligencias ministeriales, el personal de la Institución lleva a cabo entrevistas y recaba testimonios en la zona. Asimismo, se realiza un exhaustivo análisis de contexto de ambas víctimas que permita fortalecer las hipótesis del caso y esclarecer el móvil de la agresión.
